13 de Julio, 2010

Infanticidio: otro tema polémico en Diputados

Hoy 13 de julio se tratará el tema en Comisión Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia

 

Quitada del Código Penal en 1994, la figura del infanticidio evitaba que las madres que mataran a sus hijos producto de la locura del estado puerperal fueran a la cárcel. A esa situación pretende volver un proyecto con dictamen de la Comisión de Legislación Penal que mañana a las 16 comenzará a tratarse en la Comisión de Familia. El estigma del caso Tejerina.

El caso de Romina Tejerina fue un punto de inflexión en la historia de la figura jurídica del infanticidio. Derogada por Carlos Saúl Menem durante su presidencia, en 1994, desde que en 2003 la joven jujeña fuera condenada a 14 años de prisión por matar a su hija recién nacida en el baño de su casa, el mismo lugar donde la había parido, muchos abogados, jueces y legisladores comenzaron a plantear la necesidad de recuperar esa figura. La Cámara de Diputados dio un importante paso en ese sentido hace unas semanas, cuando la Comisión de Legislación Penal le dio dictamen a un proyecto de la kirchnerista Diana Conti.

El dictamen aprobado lleva la firma de legisladores de distintos bloques: Fernanda Gil Lozano (CC), Ricardo Gil Lavedra y Elsa Alvarez (UCR), Liliana Parada (Proyecto Sur), Carlos Kunkel, Oscar Albrieu y Alejandro Rossi (FpV), y Horacio Alcuaz (GEN). Cristian Oliva, del Frente Cívico por Santiago, firmó en disidencia parcial.

La iniciativa plantea una atenuación de la pena para la mujer que mate a su hijo durante el nacimiento o mientras dure el estado puerperal. El castigo previsto va de seis meses a tres años de cárcel, con lo cual el delito sería excarcelable.

Desde su derogación, casos como el de Tejerina se consideran como homicidio agravado por el vínculo, lo que implica una pena de prisión perpetua. De la única manera en que la Justicia puede dar una escala de penas de entre 8 y 25 años de cárcel es si se comprueba que hubo atenuantes. En la causa Tejerina se consideró un atenuante su precaria situación familiar. No se tuvo en cuenta que el embarazo, según los dichos de la joven, habría sido fruto de una violación por parte de un vecino.

 
Un viejo reclamo
 

La reincorporación del infanticidio en el Código Penal es reclamada desde hace años por movimientos feministas y de derechos humanos, y por juristas entre los que se destaca el juez de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni. También varios legisladores presentaron proyectos tendiendo a ese fin. El que más cerca estuvo de llegar al recinto fue el que ahora Conti volvió a desplegar: en diciembre del año pasado estaba en condiciones de ser votado dado que había obtenido dictamen en las comisiones de Legislación Penal y Familia, pero al finalizar el año perdió estado parlamentario.

Ni bien iniciado el nuevo período de sesiones, la diputada kirchnerista volvió a presentarlo y a mediados de junio Legislación Penal lo aprobó de nuevo. Para que esté en condiciones de ser puesto a debate en el pleno de Diputados deberá tener el visto bueno de la Comisión de Familia. Según fuentes del despacho de Claudia Rucci, su titular, se tratará en la segunda reunión de aquí en adelante que tenga Familia.

En diálogo con NCN, la diputada Fernanda Gil Lozano sostuvo que la importancia de la inclusión de la figura del infanticidio tiene que ver con “dar derechos que se fueron quitando en un Código Penal y un sistema judicial discriminativo para con las mujeres”.

Agregó que “muchos diputados no terminan de entender el sentido de esto: dicen que al no estar penado el delito, muchas mujeres agarrarán a sus hijos y los matarán. Y eso no es así. Primero porque no es un caso que se vea todos los días, y segundo porque supone tener un estado mental alterado que debe ser probado por peritos. No es que la mujer va a la comisaría, dice que mató a su hijo y sale como si nada”.

 
Disidencias
 

Por esta y otras discusiones el dictamen no salió de Legislación Penal por unanimidad. Hubo firmas en disidencia y dictámenes en minoría. Es que el tema no excluye conflictos morales y religiosos que a algunos legisladores se le pueden presentar a la hora de estampar su firma en un proyecto como ese. Ivana Bianchi, por ejemplo, firmó en disidencia total el proyecto de la mayoría, y Cristian Oliva lo hizo en disidencia parcial. Los coalicionistas Patricia Bullrich y Juan Carlos Vega -presidente de la comisión- firmaron dictámenes en minoría.

El de Vega sostiene que se tiene que fijar un plazo de entre 8 y 15 días como el período en el cual la pena por matar a un recién nacido sea atenuada. El de Bullrich propone que la mujer acredite que el puerperio le impidió comprender la criminalidad del hecho. Y la diputada insiste en que el infanticidio sea penado con condenas no excarcelables: establece entre 3 y 12 años de prisión.

Gil Lozano opina que Bullrich no tiene en cuenta en su proyecto que “el sistema de penas se basa en el ejemplo. Por eso, si estamos con personas que no son imputables, con personas psicóticas, poner una pena carece de sentido”.

De acuerdo con los manuales de medicina, el estado puerperal puede provocar psicosis pasajera. Ese estado dura aproximadamente 40 días, el tiempo en que tarda la mujer en volver a menstruar luego del parto. Debido a los desequilibrios hormonales y al sentimiento de pérdida de “la panza” que puede sufrir la madre, su estado mental puede alterarse y por ende no comprender la criminalidad de sus actos. De esa manera justifican la figura del infanticidio países como Uruguay, Brasil, Chile, Perú, Venezuela y Bolivia, donde la madre que mata a su hijo luego del parto no va presa si lo hizo xon su psiquis alterada.

“En Argentina cuando se incluyó la figura en 1922 se lo hizo pensando en la salvaguarda del honor de las mujeres. Partían de la base de que el deshonor de ser madres solteras podría llevarlas a la locura y por eso matar a su bebé”, explica Gil Lozano y aclara: “Ahora queremos reponer ese artículo que funcionó entre 1922 y 1994 con una argumentación acorde a la época. La respaldamos con una base científica, que es la que el puerperio puede llevar a la locura momentánea”.

Según la diputada, si la figura del infanticidio hubiese estado presente, Romina Tejerina no habría terminado presa, lo mismo que los otros 16 casos similares que, dice, hay en el país. Hoy por hoy, sin esa figura, si una mujer mata a su hijo producto de la psicosis del puerperio queda librada a la voluntad de los jueces: pueden condenarla a prisión perpetua o darle entre 8 y 25 años si consideran que existieron atenuantes. Es decir que, sí o sí, hasta que no se modifique el Código, las mujeres que producto de un rapto de locura maten a su hijo recién nacido, mujeres inimputables, irán a la cárcel.

http://www.ncn.com.ar/08/noticiad.php?n=7275&sec=2&ssec=&s=noticiad

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