30 de Abril, 2009
Consecuencias de la visita a Jujuy
Resultan injustas y emblemáticas las cartas publicadas por el diario Pregón de Jujuy sobre las consecuencias de la visita que realizamos representantes de organizaciones sociales, de derechos humanos y del Parlamento Nacional a Romina Tejerina.
En primer lugar, el viaje fue programado para visitar a Romina debido a que venimos recibiendo muchas denuncias sobre malos tratos ejercidos contra ella. Esto no excluye ni ha excluido en ningún momento la atención de cualquier otra situación de injusticia sufrida por las mujeres encarceladas. Por ello nos hemos entrevistado también con otras presas, comprometiéndonos a hacer cuanto estuviera a nuestro alcance para garantizar que sus derechos no fueran vulnerados. En esa dirección, hemos tomado cuenta de sus expedientes judiciales a fin de averiguar el estado en que se encontraban los mismos. Resulta sorprendente entonces, el alegato esgrimido en cuanto a que no fueron escuchadas.
Por otro lado, sostener que “Tejerina y quienes la apoyan en este ‘circo’ comen y viven de la prensa” es desprestigiar y desconocer la labor realizada en este Parlamento. Hemos sido impulsoras en el Congreso nacional de un proyecto de ley que propugna la reincorporación de la figura del infanticidio al Código Penal de la Nación. Tal proyecto ha sido aprobado en las Comisiones de Legislación Penal y de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia de la Cámara de Diputados de la Nación, con orden del día el 29 de agosto de 2008. Sin embargo, razones que escapan a nuestra voluntad han impedido que tal proyecto fuera tratado en las sesiones de la Cámara.
Por último, el sub alcalde Roberto Núñez, director de la Unidad Penal Nº 3 de Mujeres del Servicio Penitenciario de Jujuy en donde se encuentran alojadas Romina y las mujeres con quienes nos entrevistamos, declara que ‘lo que generó malestar entre la población carcelaria, fue la visita efectuada recientemente por una legisladora nacional’. Con este argumento pareciera justificar la persistencia de enfrentamientos que, además, se vienen produciendo con anterioridad a la visita que hicimos a Jujuy. Ciertamente, uno de esos enfrentamientos llegó a golpes, arañazos e insultos. Y resulta llamativo que por ello se le impute a Romina una causa penal, cuando en la mayoría de los casos de lesiones leves, tal como ha sido este, no se llega a tales instancias. Por tanto, nos resulta evidente que la consecuencia de la visita sea un nuevo castigo para Romina, sumándole una nueva causa penal.
Por último, sólo me resta aclarar que desde mi lugar como diputada nacional y feminista, no dejaré de luchar por los derechos de todas las mujeres, sobre todo, de aquellas que están en las situaciones más desventajosas. Y es por ello que tanto Romina como todas las mujeres encarceladas que precisen de mi solidaridad y compromiso, podrán contar conmigo siempre.












